jueves, 23 de febrero de 2017

Sobre la madera, los pies de una sirena 
se mueven rápido, como en el agua. 
Sus trenzas caen sobre sus hombros 
como escaleras a su corazón. 

Su pelo negro, a trocitos, 
parece un antojo del sol, 
sus pestañas infinitas parecen 
la tela de una araña, bien hecha. 

Para sujetar tus lagrimitas, 
cuando mami cuenta mentirijillas, 
te voy a comer los dientes, te voy a comer la nariz, 
te voy a comer las manitas, te voy comer toda entera a ti. 

Te quiero más que a una sandía, 
te quiero más que a una sombrilla, 
te quiero más que a mi vida, 
mi vida, mi vida. 

Te quiero más y exploto, 
te quiero más que a un vestido de coco, 
te quiero más que a mi vida, 
mi sirena dormida. 

Dos pies, dos manos, dos orejas 
conforman tu cuerpo de princesa, 
tus piernas saltando entre la hierba, 
y tu boca de fresa. 

La nariz, me la inventé pa´ ti, 
las trenzas te las hizo tu papi, 
tus ojos, un volcán de ilusión, 
estallando en mi corazón. 

Te quiero más que a una aspirina, 
te quiero más cosa chiquinina, 
te quiero más que a mi vida, 
mi vida, mi vida. 

Te quiero más que a mi suerte, 
te quiero más cada día que creces, 
te quiero más que a mi vida, 
mi vida, mi vida. 

Agárrate fuerte a la vida, mi vida, 
agárrate fuerte, amor. 
Agárrate fuerte a la vida, mi vida, 
agárrate fuerte, amor. 
Agárrate fuerte a la vida, mi vida, 
agárrate fuerte, amor. 
Agárrate fuerte a la vida, mi vida, 
que yo... 

Te quiero más que a mi vida, 
te quiero más que a mi vida, 


te quiero más que a mi vida, 
mi vida, mi vida. 

Te quiero más que a mi vida, 
te quiero más que a mi vida, 
te quiero más que a mi vida, 
mi vida, mi vida. 

Te quiero más que a mi vida, 
te quiero más que a mi vida, 
te quiero más que a mi vida, 
mi vida, mi vida.