Un fama es muy rico y tiene sirvienta. Este fama usa un pañuelo y lo tira al cesto de papeles.
Usa otro, y lo tira al cesto. Va tirando al cesto todos los pañuelos usados. Cuando se le acaban, compra otra caja.
La sirvienta recoge los pañuelos y los guarda para ella. Como ésta muy sorprendida por la conducta del fama, un día no puede contenerse y le pregunta si verdaderamente los pañuelos son para tirar
-Gran idiota, dice el fama-, no habia que preguntar. Desde ahora lavarás mis pañuelos y yo ahorraré dinero.