martes, 29 de marzo de 2011

'Yo no canto al Ché
como tampoco he cantado a Stalin;
con el Ché hablé bastante en México,
y en La Habana me invitó,
mordiendo el puro entre los labios,
...
como se invita a alguien a tomar un trago en la cantina,
a acompañarlo para ver cómo se fusila en el paredón de La Cabaña.
Yo no canto al Ché, como tampoco he cantado a Stalin;
que lo canten Neruda, Guillén y Cortázar,
ellos cantan al Ché (los cantores de Stalin),
yo canto a los jóvenes de Checoslovaquia.'